EL LEÓN, LA ZORRA Y EL LOBO
Pues el León es el rey del campo, el rey de los animales. Y se puso enfermo. Y, claro, pues ¡fueron todos a verle! Todos menos la Zorra.
Fue el Lobo a verle; porque el Lobo era el médico. Y dice el León:
- No sé si serán los años, no sé si será la vejera o...¡Estoy muy mal, muy mal!
-No, hombre, no!- dice el Lobo-. Usted lo que tiene es un resfriado. Yo creo que a usted le vendría bien...a usted le vendría bien ¡la piel de la Zorra! . ¡Y sudar bien en la cama! ¿Ha venido la Zorra a verle? .
-¡No! No ha venido.
-Pues ya la diré yo que se pase por aquí. Y que le traiga una gallina, para tomar los caldos. Y con la piel de la Zorra, y el caldo de la gallina...¡sana!.
- Bueno, pues ¿se lo dices tu?. Mira, si la encuentras, le dices que venga por aquí.
-Sí, ya se lo diré yo.
Salió el Lobo, y encontró a la zorra:
-¡Oye! ¡El Rey está muy mal, eh! -dice el Lobo-. Yo he ido a verle y...¡le he encontrado mal Está...¡mal! Claro, yo comprendo que lo que mejor le viene es ¡sudar! Me ha dicho que te pases por allí.
-¡Ah, pues ya me pasaré!, que no he ido. ¡Ya me pasaré por allí, ya!
Y fue par´allí la Zorra. Y dice el Rey:
-Pues mira, me ha dicho el médico que...con unos caldos de gallina, y...con la piel tuya , que me valía para curarme, porque ya sudo y así se me quita el mal.
-¡Uy! ¡Pero qué cosas dice! -dice la Zorra-. ¿Eso te ha dicho? ¡A qué fin! La mi piel no te da calor. ¡A usted lo que le vendría bien eran los "caldos de lobo"!, ¡y la piel de lobo!, ¡que tiene más grasa que la mía! ¡Ya le diré yo que se pase por aquí! ¡Mire! Le quitan la piel, y le dejan un poco de piel en las patas, y otro poco en el cocuruteju.
Y fue y encontró al Lobo. Y dice la Zorra:
- Hoy he ido a ver al Rey. ¡Y sí, sí está mal! Me ha dicho que te pasaras por allí!.
Conque fue el lobo -¡le faltó tiempo!-. Y bueno, pues...le quitaron la piel, entre todos los animales que había allí. Le quitaron la piel y dejaron las patas y ¡el cucuretejhu! ¡El lobo iba espantando las moscas! ¡Porque le acababan las moscas! (2) ¡Fíjate! De la piel sólo le habían dejado las calzas... y el cucuruteju -la corona de arriba de la cabeza- para que se vería bien.
El lobo iba con el hocico hacia arriba -que es un alto que hay por ahí-. Iba con el hocico hacia arriba, y la Zorra estaba en El Matorral -que es a la otra parte-, y dice: -
¡Oyeee!
¡Oyeee,
el de las calzas largas
y el cucuretejhu!
¡Otra vez...
cuando vayas a Concejhu,
parla lo tuyo
y deja lo ajenooo!

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